Un contrato freelance en Word es el documento que regula la colaboración entre un autónomo y un cliente cuando no existe relación laboral: es un contrato civil de prestación de servicios, un arrendamiento de servicios según el artículo 1544 del Código Civil. Se diferencia del contrato mercantil B2B en que una de las partes es una persona física dada de alta como autónoma (no una sociedad), y se diferencia del contrato de trabajo en algo esencial: el freelance conserva su autonomía organizativa, asume el riesgo económico del resultado y no está integrado en la estructura de la empresa cliente.
Firmarlo protege a las dos partes. Al freelance le fija el alcance, el precio y el plazo antes de empezar a trabajar, evitando el «scope creep» (ampliaciones del encargo sin coste adicional) y dejando claro quién es titular del trabajo entregado. Al cliente le da seguridad jurídica sobre la relación —que no es laboral— y le permite exigir confidencialidad, calidad y plazos con una base contractual clara. Sin contrato, ambas partes dependen de acuerdos verbales o de un cruce de emails que rara vez cubre todos los supuestos.
Existe un riesgo que conviene entender antes de firmar: el falso autónomo. Si en la práctica el freelance trabaja con jornada fija impuesta por el cliente, exclusividad total, herramientas proporcionadas por la empresa e integración en su organigrama junto a personal contratado, la relación puede calificarse como laboral encubierta al margen de lo que diga el contrato. La jurisprudencia reciente —la STS 805/2020 de 25 de septiembre sobre riders (caso Glovo) es el caso más citado— confirma que la Inspección de Trabajo y los tribunales miran los hechos, no el papel firmado. Para el cliente, una recalificación como laboral significa regularizar cotizaciones atrasadas y sanciones; para el freelance, perder la deducción de gastos y quedar expuesto a la misma inspección.
Aquí tienes seis plantillas de contrato freelance editables y gratuitas para los escenarios más habituales: colaboración por proyecto con precio cerrado, iguala mensual tipo retainer, encargo de diseño o desarrollo con cesión de derechos de autor, consultoría facturable por horas, contrato con cláusula de confidencialidad (NDA) integrada y versión bilingüe español + inglés para clientes internacionales. Son un marco editable en formato .docx, pensado para cubrir la mayoría de colaboraciones freelance en España; para operaciones de importe elevado, proyectos con propiedad intelectual compleja o clientes en jurisdicciones distintas, conviene revisar el documento final con un abogado antes de firmar.
Contenido del artículo
6 plantillas de contrato freelance en Word para descargar gratis
Cada contrato está optimizado para A4 vertical con los campos legales editables, cláusula de titularidad de derechos y aviso claro de que es un contrato civil de servicios, no un contrato laboral.
Contrato freelance por proyecto
Contrato freelance por proyecto para cerrar una colaboración con alcance, entregables y plazo definidos antes de empezar a trabajar. Fija el precio cerrado, los hitos de entrega y qué ocurre si el cliente amplía el encargo sobre la marcha. Es un contrato civil de prestación de servicios (Art. 1544 Código Civil), no un contrato laboral: el freelance conserva su autonomía y asume el riesgo del resultado.
- Cuándo usarla: freelances que cierran un proyecto puntual (una web, una campaña, un informe) y necesitan dejar por escrito el alcance exacto antes de que el cliente empiece a pedir cambios no incluidos.
- Recomendación: anexa el alcance detallado por email o como anexo firmado; cuando el cliente pida algo fuera de ese anexo, es un extra que se cobra aparte, no un «ajuste menor» gratuito.
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Compatibilidad: Word 2010 o superior · Google Docs · LibreOffice Writer
Contrato freelance de iguala mensual (retainer)
Contrato freelance de iguala mensual (retainer) para servicios recurrentes con una cuota fija cada mes: mantenimiento web, gestión de redes, soporte técnico o asesoría continuada. Define las horas mínimas y máximas incluidas, qué pasa si el cliente se pasa del tope y las condiciones de renovación tácita y de baja. Ideal para estabilizar ingresos sin renegociar cada mes.
- Cuándo usarla: freelances que facturan una cuota fija recurrente (mantenimiento, redes sociales, soporte) y necesitan un tope claro de horas para no acabar regalando trabajo cuando el cliente pide «una cosa más» cada semana.
- Recomendación: pon un tope de horas mensual explícito y un precio por hora extra si se supera; sin ese tope, la iguala mensual tiende a expandirse silenciosamente hasta dejar de ser rentable.
Tamaño: 36.8 KB
Compatibilidad: Word 2010 o superior · Google Docs · LibreOffice Writer
Contrato freelance de diseño y desarrollo (derechos de autor)
Contrato freelance de diseño o desarrollo con cláusula de derechos de autor para dejar claro, antes de entregar el trabajo, si el cliente recibe la propiedad intelectual completa (cesión) o solo un permiso de uso (licencia). Sin esta cláusula, la ley presume que el autor conserva los derechos y el cliente solo puede usar el entregable para el fin pactado (Art. 51 Ley de Propiedad Intelectual). Evita disputas cuando el cliente quiera reutilizar el diseño en otro proyecto.
- Cuándo usarla: diseñadores, desarrolladores, redactores o creadores de contenido que entregan un trabajo con derechos de autor y necesitan especificar si el cliente compra la titularidad completa o solo una licencia de uso.
- Recomendación: cobra distinto según lo que cedas: una cesión total de derechos vale más que una licencia de uso limitado; ponle precio a la titularidad, no solo a las horas de trabajo.
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Compatibilidad: Word 2010 o superior · Google Docs · LibreOffice Writer
Contrato freelance de consultoría por horas
Contrato freelance de consultoría facturable por horas con tarifa hora fija, registro de tiempo (timesheet) y un tope máximo mensual sin autorización previa del cliente. Pensado para consultoría estratégica, asesoría o trabajo técnico donde el alcance cambia semana a semana y no tiene sentido cerrar un precio único por proyecto. El timesheet aprobado es la base de cada factura.
- Cuándo usarla: consultores y asesores que facturan por horas trabajadas y necesitan un tope mensual pactado para que el cliente no dé por hecho horas ilimitadas al mismo precio.
- Recomendación: haz aprobar el timesheet por email antes de facturar cada mes; es la prueba que necesitas si el cliente discute las horas después de recibir la factura.
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Compatibilidad: Word 2010 o superior · Google Docs · LibreOffice Writer
Contrato freelance con NDA integrado
Contrato freelance con cláusula de confidencialidad (NDA) integrada en un único documento, sin necesidad de firmar dos contratos separados. Útil cuando el cliente comparte información sensible (datos, código, estrategia) antes o durante el proyecto y quiere protegerla con la misma firma que cierra el encargo. Incluye plazo de confidencialidad tras la finalización del contrato y qué información queda excluida.
- Cuándo usarla: freelances que acceden a información sensible del cliente (datos de producto, código fuente, cifras internas) y prefieren un único documento en vez de firmar un NDA aparte antes del contrato de servicios.
- Recomendación: limita la confidencialidad a la información realmente sensible y pon un plazo cerrado (2-3 años); un NDA sin fecha de fin es más difícil de defender y también más difícil de firmar para el cliente.
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Compatibilidad: Word 2010 o superior · Google Docs · LibreOffice Writer
Contrato freelance bilingüe (español + inglés)
Contrato freelance bilingüe español + inglés con las cláusulas duplicadas en los dos idiomas: alcance, honorarios, plazo, confidencialidad y jurisdicción aplicable. Pensado para clientes internacionales (Reino Unido, Estados Unidos, empresas de la UE que operan en inglés) que necesitan entender el acuerdo sin depender de una traducción posterior. Incluye cláusula de idioma prevalente para resolver cualquier discrepancia entre las dos versiones.
- Cuándo usarla: freelances que trabajan con clientes internacionales de habla inglesa y necesitan que el contrato se entienda en los dos idiomas sin perder validez legal en España.
- Recomendación: fija en el propio contrato qué idioma prevalece en caso de discrepancia entre las dos versiones y qué jurisdicción aplica; sin esa cláusula, un conflicto internacional se complica mucho más de lo necesario.
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Compatibilidad: Word 2010 o superior · Google Docs · LibreOffice Writer
Qué contrato usar según la colaboración
El tipo de colaboración determina cuál de las 6 plantillas encaja mejor:
- Si cierras un proyecto puntual con alcance definido: usa la #01 por proyecto. Fija entregables, plazo y precio cerrado antes de arrancar, para que cualquier ampliación del encargo se cobre aparte.
- Si facturas una cuota fija cada mes: usa la #02 de iguala mensual. Define horas mínimas y máximas incluidas y qué ocurre si el cliente se pasa del tope, para que el retainer no se expanda sin control.
- Si entregas un diseño, un desarrollo o cualquier obra con derechos de autor: usa la #03 con cláusula de titularidad. Deja por escrito si cedes la propiedad intelectual completa o solo licencias el uso, algo que la ley no da por hecho (Art. 51 LPI).
- Si facturas por horas trabajadas: usa la #04 de consultoría. Incluye tarifa hora, timesheet y un tope mensual sin autorización previa, para que el cliente no dé por hecho horas ilimitadas.
- Si el cliente comparte información sensible: usa la #05 con NDA integrado. Une el contrato de servicios y la cláusula de confidencialidad en un único documento, sin firmar dos veces.
- Si el cliente es internacional y de habla inglesa: usa la #06 bilingüe ES+EN. Las cláusulas van duplicadas en los dos idiomas, con jurisdicción e idioma prevalente indicados con claridad.
Cómo rellenar el contrato freelance paso a paso
- Elige la plantilla según el tipo de colaboración: proyecto puntual, iguala mensual, diseño con derechos, consultoría por horas, NDA integrado o bilingüe para clientes internacionales.
- Descarga el .docx y ábrelo en Microsoft Word, Google Docs o LibreOffice Writer. Los tres respetan la maquetación A4 vertical y la tabla de cláusulas sin romperla.
- Identifica a ambas partes con precisión: tu nombre completo, NIF y epígrafe del IAE como freelance; razón social y CIF del cliente. Un error aquí invalida la eficacia probatoria del documento.
- Describe el objeto y el alcance sin ambigüedad: entregables concretos, formato de entrega, plazos y qué queda fuera del encargo. Cuanto más preciso, menos margen para el «scope creep».
- Fija el precio con IVA e IRPF diferenciados: el 21 % de IVA se suma y la retención de IRPF (15 %, o 7 % los tres primeros años de alta como autónomo) se resta antes del ingreso neto.
- Resuelve la cláusula de titularidad si hay un entregable creativo: cesión total de derechos o licencia de uso limitado (Art. 51 LPI). Sin esta cláusula, la ley presume que conservas los derechos tú.
- Añade la cláusula de rescisión y preaviso: cuántos días de preaviso necesita cada parte para terminar la colaboración sin penalización, y qué ocurre con el trabajo entregado hasta ese momento.
- Guarda en PDF y firma: firma manuscrita escaneada o firma electrónica válida (simple, avanzada o cualificada según el importe). Guarda una copia firmada por ambas partes antes de empezar el trabajo.
Errores frecuentes al redactar un contrato freelance (y cómo evitarlos)
- Aceptar exclusividad total y jornada fija impuesta por el cliente: son dos de los indicios de laboralidad que más pesan en una inspección. Si el cliente marca tu horario y te prohíbe trabajar para otros, dejas de parecer un freelance autónomo y empiezas a parecer un empleado sin alta.
- No definir a quién pertenecen los derechos del trabajo entregado: sin cláusula de titularidad, la Ley de Propiedad Intelectual presume que el autor conserva los derechos. Si el cliente da por hecho que compra la propiedad completa y tú no la has cedido, el conflicto llega cuando reutiliza el trabajo en otro proyecto.
- No incluir preaviso de rescisión: sin esta cláusula, cualquiera de las partes puede cortar la colaboración de un día para otro. Un preaviso de 15-30 días da margen para cerrar el trabajo en curso o para buscar otro cliente.
- Mezclar iguala mensual con precio por hora sin aclarar cuál manda: si cobras una cuota fija pero también facturas horas sueltas sin dejar claro el límite entre ambas, el cliente puede discutir cada factura extra. Deja el tope de la iguala por escrito.
- Omitir la cláusula de confidencialidad: si accedes a datos, código o estrategia del cliente y no hay cláusula de confidencialidad, no tienes ninguna obligación contractual de protegerlos —ni el cliente tiene forma de exigírtelo después de un incumplimiento.
- No reflejar el IVA y el IRPF en el precio pactado: acordar «1.000 euros» de palabra sin especificar si es base, con IVA o neto de IRPF genera discusiones en la primera factura. Indica siempre los tres importes: base, IVA y retención.
Consejos para proteger tu autonomía como freelance
- Mantén tu autonomía real, no solo la del papel: trabaja para varios clientes, usa tus propias herramientas y organiza tú tus horarios. Es la mejor defensa frente a una recalificación como falso autónomo, más allá de lo que diga el contrato firmado.
- Incluye siempre una cláusula de propiedad intelectual, aunque el encargo parezca menor. Define si cedes derechos o licencias el uso: te ahorra la negociación incómoda de después, cuando el cliente ya está usando el trabajo de una forma que no habías previsto.
- Guarda los emails de aprobación del alcance como anexo del contrato. Si el cliente pide cambios por email y tú los aceptas, ese hilo es la prueba del alcance real acordado si hay una disputa después.
- Factura contra el contrato con las mismas referencias: usa en la factura el mismo objeto, importe y condiciones que aparecen en el contrato firmado. La coherencia entre ambos documentos es lo primero que se revisa en una inspección o en un conflicto con el cliente.
- Para clientes internacionales, usa la variante bilingüe con jurisdicción clara: especifica qué país y qué tribunales son competentes en caso de conflicto, y qué idioma prevalece si hay discrepancia entre las dos versiones del contrato.
Checklist antes de firmar el contrato freelance
Antes de firmar el contrato freelance, verifica que: tus datos como freelance (nombre, NIF, epígrafe del IAE) y los del cliente (razón social, CIF) están completos y son correctos; el objeto y el alcance del encargo están descritos con entregables concretos, no de forma genérica; el precio indica base, IVA e IRPF por separado; el plazo o la duración del contrato aparece con fecha o con condiciones de renovación; la cláusula de titularidad de derechos dice con claridad si cedes o licencias el trabajo entregado; la cláusula de rescisión fija los días de preaviso para ambas partes; si el cliente comparte información sensible, hay cláusula de confidencialidad con plazo definido; si trabajas casi en exclusiva para un único cliente con horario impuesto, has revisado los indicios de falso autónomo antes de firmar; el contrato está firmado por las dos partes (firma manuscrita o electrónica válida); y guardas una copia firmada antes de empezar a trabajar.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia tengo con un contrato de trabajo?
La diferencia esencial es la autonomía. En un contrato freelance (civil, Art. 1544 CC) tú decides cómo, cuándo y con qué medios trabajas, asumes el riesgo económico del resultado y puedes tener varios clientes a la vez. En un contrato de trabajo hay dependencia (el empresario dirige tu actividad) y ajenidad (el riesgo y los medios los pone la empresa, no tú). El contrato freelance no cotiza a la Seguridad Social por cuenta ajena, no genera vacaciones retribuidas ni indemnización por despido, y factura con IVA e IRPF en vez de recibir una nómina.
¿Cómo evito ser falso autónomo?
Manteniendo autonomía real, no solo contractual. Trabaja para más de un cliente siempre que puedas, usa tus propios equipos y herramientas, organiza tú tu horario sin que el cliente te imponga una jornada fija, y evita integrarte en el organigrama de la empresa como si fueras un empleado más. La Inspección de Trabajo y los tribunales miran los hechos —jornada, exclusividad, dependencia, medios propios— por encima de lo que diga el papel firmado. La sentencia del Tribunal Supremo 805/2020 de 25 de septiembre sobre riders (caso Glovo) es el ejemplo más citado de esta doctrina.
¿A quién pertenecen los derechos del trabajo entregado?
Depende de lo que diga el contrato. Sin cláusula expresa, la Ley de Propiedad Intelectual (Art. 51) presume que el autor —el freelance— conserva los derechos, y el cliente solo adquiere el derecho de uso necesario para la finalidad pactada. Si el cliente quiere la titularidad completa para reutilizar, modificar o revender el trabajo, esa cesión tiene que constar por escrito y, normalmente, tiene un precio distinto al de una simple licencia de uso.
¿Cómo se rescinde?
Según lo que fije la cláusula de rescisión del contrato: lo habitual es un preaviso de 15 a 30 días por cualquiera de las partes, sin necesidad de justificar el motivo salvo incumplimiento grave. Si hay incumplimiento (falta de pago, entrega defectuosa reiterada), la rescisión puede ser inmediata. Conviene dejar claro qué ocurre con el trabajo ya entregado y con la parte proporcional del precio pendiente.
¿Vale la firma electrónica?
Sí. La firma electrónica simple (por ejemplo, un clic de aceptación con registro de IP y fecha) ya tiene validez legal en España y la UE bajo el Reglamento eIDAS. Para operaciones de mayor importe conviene usar firma electrónica avanzada o cualificada (con certificado digital), que ofrece más fuerza probatoria si hay una disputa. Lo importante es conservar la evidencia de la firma —el documento firmado y el registro del proceso— junto con el contrato.
¿Hay que registrar el contrato?
No es obligatorio registrar un contrato freelance en ningún registro público para que sea válido entre las partes: basta con la firma de ambas. El registro (por ejemplo, en un registro de la propiedad intelectual si hay una obra creativa relevante) es opcional y solo aporta una prueba adicional de fecha y autoría, útil en encargos de alto valor. Lo que sí es recomendable siempre es conservar el contrato firmado y las facturas asociadas durante al menos 4-5 años, por si Hacienda o el cliente lo requieren.





